La perspectiva que nos da el tiempo a aquellos docentes que llevamos años en el mundo de la Educación nos permite ser conscientes de que las TIC han llegado y lo han hecho para quedarse. Sé que su llegada en algunos casos ha sido mucho más rápida que el aprendizaje que algunas de estas TIC precisaba, pero no por ello debemos obviar que a día de hoy las TIC son una herramienta útil, eficaz y extraordinaria si las aplicamos correctamente en nuestra tarea docente.

¿Qué 7 razones hacen posible que las TIC  me hagan ser mejor docente?

1. Productividad

El buen uso de las TIC ha mejorado enormemente nuestra productividad. Continuamente salen nuevas herramientas sin otra finalidad que simplificar nuestro trabajo. De hecho, cuanto más dominemos estas herramientas, más productivos seremos. Con esto no quiero decir que cuanto más productivos seamos, más trabajaremos. En absoluto. Cuando me refiero a ser más productivo me refiero a que algunas tareas se han simplificado considerablemente y ello ha permitido que podamos gozar de un tiempo que antes no teníamos. Un tiempo que en mi caso, por ejemplo, dedico al aprendizaje de programas, aplicaciones, plataformas virtuales. A mayor productividad, mayor tiempo tendremos para nosotros. Luego cada uno decidirá cómo y en qué invertirlo. En muchas ocasiones los docentes caemos en el error de que aprender una herramienta nos va a implicar un tiempo que no tenemos y, personalmente, creo que este es un enfoque erróneo. Dominar las herramientas que utilizamos regularmente hace precisamente que podamos optimizar y gestionar mejor nuestro tiempo. Time is gold como nos  gusta decir.

2. Aprendizaje

Las TIC  han cambiado radicalmente nuestra forma de aprender así como nuestra forma de enseñar. Poco a poco hay una tendencia que está transformando el mensaje unidireccional del docente en un mensaje bidireccional en el que es el estudiante es  el que aprende a aprender a través de los recursos que les facilitamos tanto dentro como fuera del aula. Hace poco oí una frase que decía algo así como que tenemos un sistema educativo del siglo XIX, con unos docentes del siglo XX que aplican unas tecnologías propias del siglo XXI. Pues bien, los docentes debemos dar un paso adelante e implementar plenamente el uso de las TIC en el aula. Sólo cuando lo llevemos a cabo será cuando empecemos a realizar una Educación verdaderamente revolucionaria, una revolución en la que el aprendizaje anticuado  se transformará a través de las TIC en un aprendizaje colaborativo, en respuestas múltiples, en verdades relativas, donde la verdad incuestionable del docente se transformará por el aprendizaje de inteligencias  múltiples.

3. Perspectiva

Al referirme a la perspectiva dentro de las TIC me estoy refiriendo a que hay modelos de aprendizaje que poco a poco deben ser superados. La verdad absoluta e incuestionable del docente o de un libro que debe concebirse como algo obsoleto. En muchas ocasiones se comete el error de creer que la verdad sobre un aprendizaje o un conocimiento empieza y acaba en el aula. Personalmente  creo que es un planteamiento incorrecto. Precisamente las TIC nos han demostrado que existe un mundo más allá de las cuatro paredes que conforman un aula. Derribar estos muros hará que nos abramos a otros tipos de conocimientos y aprendizajes, a otras verdades y a otras realidades.

4. Sociabilidad

El ser en tanto que es ser social necesita relacionarse con otros seres para su correcto desarrollo. En este sentido la llegada de las redes sociales han conseguido que la Educación sea un ámbito en lo que lo social cobra una gran importancia. Tengo la sensación que las redes sociales han permitido el intercambio de información y de conocimientos. Plataformas como Google + y sus comunidades de aprendizaje, las Fan Page de Facebook destinadas a colectivos como el de los docentes o la plataforma Twitter que permite la elaboración de listas en función de nuestros intereses son tres ejemplos por los que las redes sociales son una herramienta básica para la obtención de información, el intercambio de ideas, la reflexión de determinados temas, así como la posibilidad de conocer a otros compañeros de profesión que de otra forma sería prácticamente imposible haber podido saber de ellas y mucho menos interactuar de forma virtual con ellas.

5. Formación

Siempre he creído que un docente siempre está en constante formación. Con la llegada masiva de las TIC en el ámbito educativo, esta formación se hace absolutamente indispensable si queremos dejar de ser docentes anticuados que explican en el siglo pasado. La formación en TIC supone una gran ventaja para los docentes porque permite conectarnos con el mundo y, sobre todo, con nuestros estudiantes. En este sentido creo que la actitud del docente de cara a la formación debe ser absolutamente abierta. Porque las TIC no hacen más que abrirnos los ojos a estas nuevas formas de aprender y de entender el mundo en el que vivimos. Otro de los errores muy comunes entre algunos docentes es pensar que determinadas herramientas no son pertinentes para sus clases o que la curva de aprendizaje que requieren dichas herramientas no compensará el uso que hagamos de ellas en el ámbito docente. Para mí esta forma de pensar debe ser superada, porque en el mundo en el que nos ha tocado vivir debemos empezar a ser conscientes de que inevitablemente deberemos dedicar o invertir el mismo tiempo a en pensar que en aprender, si no queremos convertirnos en docentes obsoletos, en docentes alejados de los intereses y aptitudes de nuestros compañeros y estudiantes.

6. Integración

La Educación Inclusiva, una Educación de todos y para todos.

7. Conectividad

La conectividad puede verse como un arma de doble filo. Como en todo hay que hacer de las herramientas relacionadas con lo tecnológico un buen uso y no un abuso. En este sentido, la conectividad a la que quiero referirme ha hecho posible que el concepto de jornada escolar haya cambiado radicalmente en estos últimos años. La conectividad a través de plataformas como Moodle o el correo electrónico han permitido que estemos conectados en todo momento. En este sentido, si somos capaces de educarnos en esta conectividad para transformarla en información pertinente, en ayuda al estudiante o al compañero. De lo que se trata es de aprender a diferenciar mediante una buena educación la conectividad de la dependencia.

Desde que aplico las TIC en el ámbito educativo tengo la sensación de que la forma de enseñar ha sufrido una importante transformación y he pasado de ser una persona que sabe, un ‘homo sapiens sapiens’ a un ‘homo technologicus’, que sabe, aprende y enseña a través de las herramientas que nos proporcionan las TIC.

 

Recopilación, Adaptación; Marco A. Camacho G.
Fuente: http://justificaturespuesta.com
[/fusion_text]